jueves, 27 de octubre de 2016

La vida es invento del amor... - Javier Navarro Catalán

Sección literaria

La vida es invento del amor... - Javier Navarro Catalán

     Para saber la verdad, debes naufragar hasta el final. Si no estás dispuesto a naufragar hasta el final, verdaderamente… no quieres saber la verdad.
     La verdad hay veces que duele y es amarga. Pero sólo la verdad nos hace crecer. Sólo la verdad nos hace entender el por qué de las cosas…
     La vida sí que es de color de rosas, pero como todo en ella tiene consecuencias…
     Búscate una rosa que no te atraviese con sus espinas el corazón. Búscate un tulipán que te deshaga la cama y después te haga el desayuno. Rosas y tulipanes de este tipo por cada veinte hay una o uno.        Cuando encuentres a alguna o alguno, riégalo todos lo días. Y no basta que sólo cuando lo tengas delante le sonrías…
     Pasa junto a él tanto las primaveras cálidas como la frías, y es más si le arropas a ella o a él cuando tenga frío, te desarropara cuando tú tengas calor.
     Rectifico señores lectores, la vida es hija del amor…

JNC



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miércoles, 26 de octubre de 2016

OPINION: TRANSPORTE, SANIDAD Y DESPOBLACION

LA QUE SE AVECINA
     Hace unos días, hablábamos en Radio Tarancón Cadena SER en el programa matinal de Jesús Gabaldón,  de la dificultad en Tarancón y su comarca para que los cuidadores y familiares de los enfermos hospitalizados, pudieran viajar a los hospitales a los que se nos deriva (Albacete, Alcázar de San Juan o Toledo), cuando una determinada consulta especializada o itervención quirúrgica no pueede realizarse en el  hospital de Cuenca. No voy a entrar en detalles de rutas y horarios ni en cuestiones de políticas sanitarias, pues eso merecería  otro artículo aparte por su complejidad, pero sólo lo nombro como uno más de los factores que están propiciando el  progresivo envejecimiento y despoblamiento de nuestros pueblos y por tanto, de nuestra provincia, ya que sus habitantes, ante estas dificultades para la atención sanitaria y otras cuestiones por la casi inexistencia de transporte público en el medio rural no sólo para la sanidad, sino también para resolver asuntos administrativos o simplemente poder comprar,  van huyendo a lugares más próximos a estos servicios. Primero se irán los jóvenes en busca de trabajo y oportunidades y después los mayores que puedan permitírselo, con los hijos o a residencias de ancianos más cercanas a los centros de atención.

      Si éste y otros temas que obligan a la gente a abandonar sus pueblos no se solucionan, la despoblación seguirá imparable.
      Los datos estadíscos confirman esta tendencia, como se puede apreciar en un gráfico publicado por EL País, en un artículo titulado "¿Qué Provincias perderán más población y cuáles la ganarán?". En él se muestra cómo la provincia de Cuenca, desde 2016 al 2031, perderá el 15% de su población, sólo por detrás de Zamora, es decir, la segunda provincia de España que más habitantes perderá, que presumiblemente, serán mayoritariamente jóvenes. Esto no es nuevo, porque desde 1940 hasta el año 2000, la provincia pasó de tener 300.000 habitantes a 200.000, es decir, 100.000 menos, que  son la tercera parte de la población que tenía. Aún así, perdió un 33% en esos 60 años,  pero ahora va a perder 30.541 en 15 años. Si seguimos a este ritmo en 60 años desde el año 2000, habremos perdido entre 100.000 y 120.000 habitantes más, cifra difícil de calcular debido a otras variables, como son el descenso creciente de la natalidad incrementado por la fuga de jóvenes y el aumento de la mortalidad por el envejecimiento progresivo de la población, aunque el descenso del número de habitantes pueda hacer bajar algo los porcentajes y crear la falsa ilusión de una futura mejoría.
      En cualquier caso, la solución a este problema no puede venir de una legislatura ni de un partido concreto, sólo se podrá afrontar con un pacto entre los diferentes grupos políticos para adoptar medidas consensuadas y severas por encima de intereses políticos provinciales y regionales,  pues es un problema que afecta a toda Castilla,  excepto a Madrid.



      A continuación adjuntamos otro artículo del mismo periódico sobre el  tema del envejecimiento, pero desde un punto más humano:

El país más envejecido del mundo

España es el país con más población mayor de 60 años. ¿Está preparada para afrontar el reto?



     La madre de Clara Rubio de Estrada murió a los 103 años. Por eso esta mujer de baja estatura, pelo rizado y teñido de rubio, gafas y arrugas finas, nacida en Albacete, piensa que dejará a una edad similar a sus siete hijos, 24 nietos y 22 bisnietos. “Porque la línea de la longevidad viene de la madre”, dice con firmeza. Doña Clara tiene 90 años, las secuelas de una tuberculosis infantil anquilosadas en un pulmón, la sonrisa fácil, los recuerdos muy nítidos y un gusto desmedido por vivir. Una tarde fría, entre sorbo y sorbo de té, lamenta, sin embargo, que hoy en España los mayores sean vistos como un problema. “Cuando yo era niña se les trataba con mucho respeto. Para nosotros eran primordiales. Y no había gente que abandonara a sus padres o trataran mal a un viejo en la calle o cualquier otro sitio. ¡Hoy te enteras de cada cosa!”, arguye en el salón de su casa, ubicada en un barrio de clase media de Madrid, bajo una luz amarilla y a un costado del retrato de su madre.

“El envejecimiento es, sin duda alguna, el principal reto social de este país para las próximas décadas. Pero es verdad que, de momento, la mala situación de la economía y el desempleo lo están opacando”, dice David Reher

     Doña Clara se levanta casi todos los días a las 10 de la mañana (“es que me acuesto tarde porque leo algún libro o veo la tele”). Después de desayunar sale a dar un paseo (“a veces prefiero quedarme, porque este Madrid es de subida y cansa”). Pasa buena parte del día cuidando a algún bisnieto (“como las madres trabajan, casi siempre me los traen”). Dice que por eso no suele convivir demasiado con gente de su edad (“con tanto hijo, tanto nieto y tanto bisnieto… ¿a qué hora? Además, de todos los amigos que tenía, la única que queda soy yo. ¡Se han muero todos!”). En verano se va con su familia a las playas de Valencia y entonces, dice, rejuvenece al instante (“no me fatigo ni me duele nada”).
     Estudió hasta cuarto de primaria porque fue entonces cuando la “pilló” la Guerra Civil y la vida le cambió (“fue horroroso: bombas, muertos, hambre… Y luego, con la casa y los hijos, no pude seguir estudiando. Pero sí leyendo, y mucho”). Cuenta que, por fortuna, sus hijos no le han dado “grandes problemas.” Es viuda desde 2007. Pasó tres años cuidando a su marido, a quien, a los tres meses de haberse jubilado (“trabajaba en el Ayuntamiento”) sufrió un ictus. Poco después de morir él, ella comenzó a sentirse cada vez más agotada. Un día, los médicos decidieron extirparle un riñón. Luego empezó dolerle un pulmón. No puede hacer grandes esfuerzos, pero dice con una sonrisa que ya lleva un buen tiempo sintiéndose “estupenda.” Se mantiene “tranquila” con su pensión de viuda y, como está segura de que le quedan varios años de vida, doña Clara sabe que gente como ella, con sus características y su estilo de vida, representa un cambio en el presente y el futuro la estructura social española, en la que sus miembros son cada vez más longevos.
     Cuando el pasado mes de noviembre el Fondo de Población de Naciones Unidas dio a conocer su informe “Estado de la Población Mundial 2014”, España apareció (junto a Japón y Eslovenia) como el país con la población más envejecida del mundo. Los avances médicos y el sistema de bienestar han alargado la esperanza de vida (en la actualidad, en España se sitúa en 82 años), pero ¿lo que a nivel individual es un progreso, a nivel colectivo es un problema? “El envejecimiento es, sin duda alguna, el principal reto social de este país para las próximas décadas. Pero es verdad que, de momento, la mala situación de la economía y el desempleo lo están opacando”, dice David Reher, catedrático de sociología de la Universidad Complutense de Madrid. “Lo importante es ver todo esto como un reto y no como un problema. Porque últimamente se dice: es que hay muchos viejos, gastan mucho, no producen… ¿Entonces qué? Si son un problema, ¿la solución es matarlos?”, ironiza José Antonio Serra, jefe del servicio de Geriatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
     Hace casi un año, Reher y Serra fundaron el Centro de Estudios del Envejecimiento, una entidad “todavía virtual”, aclaran, que pretende convertirse en un think-tank en donde “una serie de personas de áreas distintas: de la sociología, de la política, de la economía, de la medicina, aborden el envejecimiento como un fenómeno que afecta a la sociedad de una manera muy transversal”, puntualiza Serra —el estetoscopio en el cuello, la bata blanca impoluta— en su despacho del hospital. “No podemos hacer esfuerzos aisladamente. Porque pensamos que la sociedad civil debe tener un papel más relevante a la hora de plantear esta situación y la solución. Y para eso le hace falta tener información”, agrega.
     No hace mucho, este médico de 54 años, al que muchos de sus pacientes llaman “Tín”, tecleó en Google “envejecimiento problema” y el buscador arrojó miles de páginas para consultar. Cuando puso “envejecimiento solución”, en cambio, los resultados fueron más escasos. “La humanidad ha conseguido un gran logro: vivir más y mejor y… ¡ahora parece que eso es un problema! Es imprescindible hacer algo. ¡Imprescindible!”, sentencia. El sociólogo David Reher, también presente en la charla, explica que “el envejecimiento afecta a la sociedad en su conjunto y la vida de cada persona. Pero la sociedad española no se entera de la importancia del tema. Porque salvo que uno tenga una madre que se muera, como la mía, de demencia senil, entonces se piensa en el envejecimiento. Porque te afecta directamente. Pero en general, no. La única forma sensata de gestionar esto es con una participación activa y, muchas veces, crítica.”
     Cada año, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) elabora un “Perfil de las personas mayores en España.” En su edición de 2014 dice que, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España hay más de ocho millones de personas mayores de 65 años (casi el 18% del total de la población) y se estima que, en 2051, el 15,% de los españoles será mayor de 65 años. Castilla y León, Galicia, Asturias y Aragón son las comunidades autónomas más envejecidas. Pero para los especialistas el reto no sólo es demográfico. También es social. Así que su radiografía de los ancianos va más allá: los mayores suponen el 41,9% de todas las altas hospitalarias y presentan estancias más largas que el resto de la población. La principal causa de su muerte está relacionada con enfermedades del aparato circulatorio. El cáncer es la segunda causa y la tercera son las enfermedades respiratorias. Aunque no ofrecen cifras exactas, ven con preocupación el aumento en los últimos lustros de la mortalidad por enfermedades mentales y nerviosas (demencias y Alzheimer).
     Dice el CSIC, además, que en el Sistema General de la Seguridad Social hay un total de 9,1 millones de pensionistas. La pensión media asciende a 861 euros mensuales. Desde hace unos cuatro años, de acuerdo con los datos de la Organización de la Federación de Pensionistas y Jubilados de Comisiones Obreras (CCOO), los pensionistas actúan como “amortiguadores sociales” de la crisis económica y mantienen con sus prestaciones al 20% de los hogares del país. Pero para la Unión Democrática de Pensionistas de España estos cálculos son conservadores, pues según sus datos, “en los últimos dos años ha habido un aumento de personas mayores de 65 años que ayudan económicamente a sus hijos. Hoy son el 40%. En 2010 eran sólo el 15%.”
     Josefa Peña tiene 78 años y dice que ya se siente “vieja.” Nació en Málaga pero desde hace medio siglo vive en Barcelona en un piso alquilado por el que en la actualidad paga 250 euros al mes. “Con el paso del tiempo lo he ido arreglando, pero ahora el dueño murió y su hijo me quiere echar a la calle. He tenido que buscar un abogado, de oficio porque no tengo para pagar, y ya tengo un juico puesto”, cuenta. Todas las mañanas, doña Josefa sale a por el pan y vuelve a casa para limpiar, cocinar y hacer ganchillo. “Esa es mi vida. Pero tengo muy buen ánimo, lo tengo estupendo”, agrega. Es que encara su situación con optimismo. Cobra una pensión de 600 euros y con esa cantidad tiene que sostener su casa y un hijo en paro quien, hasta hace tres años, trabajaba en la construcción (“era oficial de primera”). “Va a todos los sitios y viene reventado de andar buscando faena, pero no encuentra nada”, dice la madre del señor de 50 años, soltero, que siempre ha vivido con ella. “Cuando él trabajaba tenía una ayuda. La criatura me daba y yo lo pasaba mejor. Pero ahora…”
     La señora Josefa cuidaba ancianos en una residencia. Se retiró hace casi 30 años porque el dolor que sentía en los huesos comenzó a ser cada vez más fuerte. Le operaron las dos rodillas. También la matriz. Luego los ojos. “Caí mala, lo pasé muy mal y tuve que jubilarme.” Dice al otro lado del teléfono que su esposo está más enfermo que ella: “no se levanta”. Lo tiene en Málaga, con un familiar. “Ya está muy mayor. Estaba en lo de la construcción, mi hijo aprendió el oficio de él. Como cotizó muy poco en la Seguridad Social, pues ahora le dan una pensión de sólo 400 euros.”
     Pilar Millán es responsable del Observatorio de Vulnerabilidad Social de la Cruz Roja en Cataluña e indica que “muchos mayores han visto reducida su capacidad de ahorro, sus visitas a los médicos y han tenido que cambiar sus hábitos de convivencia al acoger a algún familiar en su casa. O han puesto en venta o en alquiler su piso y se han ido a vivir a casa de algún familiar.” María Cinta es una de las personas que ahora busca quién le compre su casa en la que ha vivido durante cuatro décadas. Vive en Roses (Girona), en un barrio de trabajadores (“quien no va a pescar va a la obra o a alguna oficina”). Tiene 70 años, cinco hijos y la tutela de un nieto (“por un tema familiar que no quisiera tocar”), desde hace cuatro años recibe una “pensión de viuda” de 715 euros al mes y cuando 2012 estaba a punto de terminar decidió poner en venta su piso para ayudar económicamente a sus hijos.
     Doña María agradece no tener que ir a varios médicos, como hacen algunas de sus amigas o vecinas. “Nomás tomo una pastilla. Porque antes, cuando me acostaba, cogía una ansiedad muy fuerte. Pero me han recetado unas pastillas chiquitas que no me hacen dormir, pero me dejan tranquila.” Ella quisiera ayudar, por unas horas, en la cafetería que tiene su hija. Pero teme causarle problemas porque no vaya a ser que llegue un inspector y la multe por tener una “empleada sin contrato.” Así que mejor reza para que alguien, pronto, le compre la casa. “En medio de esta situación en la que está España tengo que arrimar el hombro. A mí lo que me preocupa es el futuro de mis hijos, de mis nietos. Yo ya estoy mayor.”
     El año pasado, el demógrafo estadounidense James Vaupel dictó una conferencia en Madrid titulada “¿Seremos inmortales?”. Vaupel es uno de los expertos en envejecimiento más reputados del mundo y no dudó en afirmar: “un niño que nacido en España en 2014 tendrá muchas posibilidades, quizás un 50%, de llegar a cumplir los 106 años.” Hizo especial énfasis en que la longevidad va más allá de su especialidad. Tiene que ver con el sistema productivo, la sanidad, los servicios sociales y las políticas gubernamentales. En un país cuyo índice de natalidad lleva cinco años disminuyendo, ¿podrá soportar el coste de las pensiones y los cuidados sociosanitarios? “No puede ser que hoy haya un trabajador por pensionista. Eso es insostenible. Además, hoy estamos trabajando con un sistema sanitario diseñado hace 60 años, cuando el 5% de la población era mayor. Ahora tenemos casi un 20% de ancianos”, alerta el doctor José Antonio Serra.
     En el país más envejecido del mundo, mientras tanto, los mayores también son objeto de negocios y las industrias farmacéuticas, de servicios sociales, alimentación y turismo han comenzado a centrar sus esfuerzos en desarrollar un mercado en torno a ellos. Ya hay algunas urbanizaciones (sin la disciplina de las Residencias) creadas en función de sus necesidades (y en pro de su comodidad) por empresas como Ballesol, SARquavitae, Caser o Sanyres. Pero sus precios superan los 1.000 euros al mes y, de momento, son pocos los que pueden acceder a un departamento de este tipo. Incluso hay compañías extranjeras, como la holandesa Habidrome, que ofrecen “viviendas de alto standing” para mayores extranjeros que, atraídos por el clima y el estilo de vida, eligen España para vivir después de su jubilación (ingleses, alemanes y holandés, principalmente).
     Debido a ello, dice el profesor David Reher, “hay que pensar en la situación financiera de las personas mayores. Educarlos para que sepan manejar lo poco o mucho que les dan de pensión. Hay que hacer cursos de educación financiera para mujeres mayores, por ejemplo. Porque durante años eran sus maridos los que manejaban el dinero y, al morir ellos, no saben bien qué hacer.” Y hay más aspectos a tomar en cuenta, subraya el doctor Serra: “los urbanísticos, entre otros, pues hoy hay muchos viejos por la calle a los que no les da tiempo de cruzar un paso un de cebra porque el semáforo no dura lo suficiente. Actualmente se construyen muchos edificios sin tomar en cuenta quiénes serán sus habitantes. ¿Y si alguien no puede subir las escaleras? ¿Y si los ascensores son muy pequeños y no cabe alguien silla de ruedas o no tiene una barra para sujetarse? La vejez es un reto más global de lo que parece.”
     Apartada de las estadísticas, doña Clara Rubio de Estrada dice en el salón de su casa, entre sorbo y sorbo de té, que desde la muerte de su marido es más consciente de que “el envejecimiento es un proceso natural, individual e inevitable, pero que también implica a toda la familia y, ya que estamos, a toda la sociedad. Hay mucha gente como yo, sin duda. Gente que permaneceremos aquí más años. Esperemos que dignamente.” Y en su despacho del Hospital Gregorio Marañón, José Antonio Serra no deja de pensar en soluciones para afrontar el reto: “habrá que estimular la natalidad. Habrá que estimular la inmigración. Habrá que alargar la edad de jubilación... Lo que no podemos hacer es evadir la realidad y mucho menos hacer a un lado a esta generación que ha forjado la España que tenemos ahora. Porque la calidad de un país se mide por cómo trata a sus mayores.”

Hugo Gutiérrez y Yolanda Clemente
DIARIO EL PAIS. 25/10/2016



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lunes, 24 de octubre de 2016

Último aliento - J. Vielsa

Sección literaria

Último aliento

     Os juro que lo he visto. Como dos personas tras conocerse, acabaron como dos desconocidos, y tras ello sentirse incompletos. He visto como después de estar todo perdido, se encontró una solución. Dándose cuenta de que la única manera en la que sacaron lo mejor de cada uno, fue volviendo a cruzar sus caminos.
     Os juro que he visto como la constancia ha dado sus frutos, y como la recompensa llega tras tantos días de fatiga. He visto como el amor lo ha podido con todo. Como las ganas de luchar han hecho mella y nos dejaron cicatrices de valientes. Que la esperanza nunca se pierde mientras sigamos vivos. Porque somos el último aliento que soltamos al final del día antes de quedar dormidos. Aquel último aliento que nos queda cuando no tenemos nada y sacamos fuerzas para levantarnos aún más alto que ayer. Ese que nos hace aguantar los últimos pasos más duros de dar para comenzar de nuevo. Pues he comprobado que tras mis peores finales llegaron siempre mis mejores comienzos. Recordándonos lo valientes que somos, y que mañana podremos con todo y mucho más si cabe. Que el agua nos llega al cuello, pero aprendimos a nadar hasta en las peores mareas.
     He visto y comprobado como gente ha abandonado la carrera por luchar, y murieron mucho antes desde que olvidaron el amor por un nuevo día. O el cariño de los suyos. Y jamás olvidaré las miles de sonrisas que mis ojos vieron, aquellas de todas las personas que en su día fueron una pieza importante en mi vida y me contagiaron su alegría, y hoy son sus risas las que definen mi felicidad.
     Y os lo juro, de verdad que lo he visto, que aún hay gente a la que le brillan los ojos cuando hablan del amor. Que todavía existen personas esperanzadas en no perder la esperanza. O que conservan ese último aliento para aquel paso que les conduce hacia la meta.

J. Vielsa



Contacto:
j.vielsamorante@gmail.com
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domingo, 23 de octubre de 2016

RINCON DE LOS ARTISTAS: GALERIA VIRTUAL. Sani



Galería virtual


      Traemos hoy a nuestra Galería, a un pintor autodidacta, pero consagrado, sobre todo para aquellos amantes del arte popular.
      Sani, en su ya larga andadura con los pinceles y los lienzos, ha plasmado rincones urbanos, paisajes, naturaleza, bodegones y retratos, no ciñéndose siempre a una técnica fija, sino experimentando continuamente con nuevas formas de expresar su sentimiento artístico.
      Comenzó con el grafito, la plumilla, el carboncillo, el pastel y creyó asentarse con el óleo, pero también experimentó con el acrílico, para por último redescubrirse en la acuarela.
      Le deseamos, una larga andadura en su camino de perfeccionamiento constante y el mayor éxito en su afán de expresarse y comunicarnos a través de la pintura.


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Felipe Garrido Hontana
Sani





            Nací un dos de junio de 1946, en Tarancón (Cuenca), en la Plaza de Los Castellanos del viejo barrio de San Roque.
     
      Empecé a sentir inclinación por la pintura desde mi infancia. De camino a la escuela, todas las mañanas pasaba por delante de la ya desaparecida Imprenta Gómez. Ante sus ventanas, disfrutaba viendo surgir los colores, las imágenes y la magia  que salía de aquellas máquinas. La dueña de esa imprenta, la señora María, se percató de que ese ritual de curiosidad se repetía todos los días y habló con mi madre, para ofrecerle la posibilidad de que trabajase  allí.

      Durante los trece años que trabajé en la imprenta,  aprendí todo lo relacionado con las artes gráficas, llegando a conocer y dominar con destreza ese hermoso oficio y el secreto de la mezcla de las tintas, los colores básicos  y la estampación del color.

      Un buen día, llegó a la imprenta, para trabajar como ilustrador, un pintor manchego que años después alcanzaría fama mundial: Francisco Valbuena, que se percató de mi vocación y por las noches, cuando tenía algunos ratos, me fue desvelando las directrices del dibujo y los entresijos y secretos del color y sus casi infinitas mezclas. Con él aprendí también la importancia del uso correcto de la luz, hasta convertirse para mí en una obsesión, y también los secretos y la importancia de la composición estética.

      Luego, a través de las portadas de los programas de fiestas de Tarancón, que durante años fueron ilustradas por nuestro gran pintor local Emiliano Lozano, descubrí a este artista y se convirtió para mí en una referencia.

      Mis dibujos, al principio, y mis óleos, después, fueron tomando forma y desde el principio los firmé como SANI, que era el diminutivo del apodo de mi familia “los Sanisidros”.
A mi edad actual, aún no he terminado de experimentar, de explorar nuevas formas de expresión a través de la pintura, por lo que esta exposición virtual, abarca casi todas las técnicas por las que he ido pasando hasta el momento.

      Por obligaciones de mi profesión, no he podido prodigarme en muchas exposiciones o certámenes, no obstante, he expuesto en Tarancón, Torrubia del Campo, Cuenca, Villamayor de Santiago, Guadalajara, Daimiel, Alcázar de San Juan y Barcelona.

      Espero que esta Exposición Virtual sea de vuestro agrado.

Felipe Garrido “Sani”






OBRA EXPUESTA


Óleos



Calle del Agua, Tarancón.






El Sueño de Laura.






Niño. J. Cañete.







Campo de amapolas, Tarancón.








Fantasía de Girasoles.








Naturaleza muerta: Melón y Pimientos.








Bodegón: Membrillos con Jarrón de Cobre.








Membrillos







Bodegón. Tazón y membrillos.







Mirando al Mar.








Paraje del Caño, Tarancón.







Tarancón. Tríptico. Viñedos al Ocaso.







Tarancón. Linde La Fuente. Tras la Tormenta.







Atardecer en La Vega.







Monasterio de Uclés.









Tarancón. El Torillo de Fuego (II).







La Vendimia en Tarancón.








Tarancón. Composición a contraluz.







Acuarelas

Tras la tormenta. Cuesta de La Tía Bolita.





Tarancón. Casco antiguo. El Caño Chico.








Tarancón. Cuesta de El Peinao.







Tarancón. Plaza del Ayuntamiento (hacia 1910).








Tarancón. Puente Romano y Ermita de Riánsares.









Tarancón. Campo de Girasoles.









Tarancón, Patios y Claustro del Convento de los Padres Somascos.









Granadas.








Jarrón de Cobre con Girasoles.









Tarancón, cerros. Paisaje Ondulado.





Puente Romano sobre el Riánsares.








Puente Romano. Refejos en el Riánsares (II)








Monasterio de Uclés. Puerta Principal.








Tarancón. Paisaje desde La Vega.









El Puerto Maestre. Mar Menor.







El Mediterráneo en La Manga.








Mi casa. Zaguán y Escalera.






Tarancón. Puerta del Cierzo y Virgen de Riánsares, 8 de septiembre.








Parroquia de Tarancón. Puerta del Sol.










Granadas en la rama.










Otras técnicas


Esbozo de Mujer. Carboncillo


Chica con Trenzas. Carboncillo


Pilones del Caño. Rotring




Caño Gordo y escalera. Aguada en grises.





Retrato: El Tío Tercerillo (V. Domínguez). Pastel.






Retrato. Acrílico.





_________Edittado por Blog: En Tarancón: Opinión y Cultura_________


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jueves, 20 de octubre de 2016

OPINION: EL RIO TAJO SE MUERE

"O tenemos Tajo, o tenemos
Trasvase. Las dos cosas
son incompatibles"

Entrevista a Alejandro Cano


Texto: Alberto Morales.
Fotos: Héctor Martín.
EL DIGITAL DE CASTILLA LA MANCHA
19/10/2016


Alejandro Cano preside la Plataforma de Toledo en Defensa del Tajo desde 2009, la fecha de su creación. Se define como un "defensor de las causas perdidas", aunque crea que el río que atraviesa Castilla-La Mancha todavía tiene solución si, de una vez por todas, aparece la voluntad política que tanto se ha echado en falta durante las últimas décadas. El pasado sábado su corazón se encogió cuando vio al Tajo cubierto de espumas a su paso por la capital regional, aunque, en mitad de este drama medioambiental, quizá en algún momento pensase que es una buena noticia que el problema que viene denunciando insistentemente, que el río no solo lleva poca agua sino que baja tremendamente sucia, por fin se haya visibilizado de una forma tan evidente. Hemos charlado con este ex trabajador de Telefónica afectado por un ERE que ahora, ya sin ataduras laborales ni familiares, dedica su tiempo y su dinero a luchar por un Tajo que agoniza.




¿Qué sintió el pasado sábado cuando vio toda esa espuma cubriendo el agua del Tajo a su paso por Toledo?

El corazón me dio un vuelco. Sentí una verdadera desolación. La imagen me trasladó inmediatamente a los años 70, cuando el río estaba cubierto por un manto de espumas exactamente igual que el de este sábado. Lo bueno es que ahora se habla bastante más del Tajo, aunque tanta desidia política durante las últimas décadas también ha contribuido a que la gente se desanime y abandone la defensa de un río que ya le han robado.


Los políticos no se ponen de acuerdo a la hora de localizar el vertido. ¿La Plataforma qué tesis maneja?

Dónde se ha producido el vertido no es lo realmente importante. Lo importante es detectarlo y que el responsable pague para que esto no vuelva a ocurrir. Pero entre unos políticos y otros, la casa se queda siempre sin barrer.


Pero habrá unos políticos que, a su juicio, estén defendiendo al Tajo mejor que otros...




Los políticos que más han trabajado por el Tajo son los proscritos, los que ya no están. Cuando alguien se ha significado en la defensa del Tajo ha sido apartado de la política. El resto, sencillamente, lo que han hecho ha sido utilizar el Tajo como caladero de votos. Llevamos más de 40 años de martirio al Tajo, ha pasado un partido y otro por el gobierno central y por la Junta... pero no ha cambiado nada en el río. A mí se me critica mucho por decir esto, pero la única diferencia entre unos y otros es que unos nos meten el palo de golpe y los otros nos lo meten por fascículos.


¿Ni siquiera el informe de los eurodiputados que visitaron el Tajo le ha devuelto la esperanza en la política?

El informe de los europarlamentarios al menos es un aval. Ahora tenemos que trabajar para darle fuerza y valor. Que en Europa nos están dando la razón hace que sepamos que en España no estamos pidiendo peras al olmo. Los eurodiputados constataron que en este país se está burlando la ley pero, pese a ello, se sigue esquilmando al Tajo, lo que te hace pensar que no hay voluntad política para solucionar el problema o que la voluntad política pasa directamente por cepillarse al río. Es una sensación muy amarga, una sensación de repulsa e ira.

Siempre quedarán los tribunales...

Hemos recurrido ante los tribunales el Plan de Cuenca, que es un proceso que nos está costando mucho dinero y lo estamos poniendo de momento de nuestros bolsillos. No queremos subvenciones públicas porque queremos ser ciudadanos libres. Es cierto que recurrimos a una campaña de crowdfunding y conseguimos 6.000 euros, pero apelamos a la gente a que nos siga ayudando porque es la única forma de sacar al Tajo de su agonía. Nos gustaría que en Toledo se hicieran unas jornadas del Tajo dirigidas a los empresarios, sobre todo a los hosteleros, para pedirles apoyo para ir a los tribunales y que tomaran conciencia del valor añadido que puede aportar una buena salud del río a su negocios. Lo que podríamos ofrecer al turismo con un Tajo limpio sería toda una fuente de riqueza para todos los toledanos. Esta es una propuesta que le hemos hecho al Ayuntamiento de Toledo pero, al menos por ahora, parece estar en vía muerta.

¿Y el Tajo se está muriendo o ya está muerto?

El Tajo está en coma domiciliario porque lo han desahuciado. Al menos si estuviese en coma hospitalario alguien estaría tratando de sacarlo de la situación por la que está pasando, pero no es así.

¿Cuáles son los principales problemas del río?

Una presión tremenda de vertidos por parte de Madrid, que el trasvase Tajo-Segura le quita la mayoría de su agua limpia y que la gestión del río concibe al Tajo como excedentario de agua, lo que hace que se justifique el trasvase.

¿El Tajo tiene opciones de recuperación mientras el trasvase Tajo-Segura siga funcionando?

Defendemos el cierre inmediato y total del trasvase porque le está quitando al Tajo un agua que necesita. Que quede claro: o tenemos río o tenemos trasvase, porque ambas cosas a la vez son incompatibles. Solo un dato que refleja cómo estamos: el Tajo solo lleva 6 metros cúbicos por segundo de agua de río y el resto, siempre, es de depuración. Por tanto, hoy por hoy, cuanta más agua traga el río, más posibilidad de que traiga espumas. Lo que pedimos es un río vivo no solo con caudal sino con limpieza.

¿Ni siquiera es partidario de trasvasar agua sobrante, en el caso de que la hubiera?

Que el Tajo es un río excedentario es un mito que el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) lleva años divulgando muchísimo. Hay muchos mitos respecto al trasvase que hay que desmontar con pedagogía. Es un gran error pensar que los humanos, con nuestra inteligencia y nuestra tecnología, tenemos que equilibrar lo que la naturaleza no ha equilibrado. Decir que al Tajo le sobra agua es como decir que a un monte le sobra altura o que a usted le sobra sangre.

Los regantes de Murcia dicen que gracias al Trasvase la economía española sale muy beneficiada...

Eso es absolutamente falso. Por supuesto que el Trasvase les está dejando muchísimo beneficio en su tierra, claro que sí. Pero de ahí a que sea un beneficio para todos los españoles va un mundo. ¿Por qué? Porque no dicen que el agua del Trasvase les sale casi gratis, más barata incluso que lo que le cuesta a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha poner el agua al servicio de sus ciudadanos. Tampoco es cierto que ellos paguen tantos millones a Castilla-La Mancha y otros tantos millones a Madrid por el agua, porque la realidades que lo pagamos entre todos los españolitos para que se beneficien solo unos cuantitos. Eso sin contar con que tampoco computan el coste ambiental del Trasvase o el coste energético de elevar el agua desde Bolarque hasta la Bujeda.

¿Se siente robado por los regantes de Murcia?

Más que robado, me siento expoliado. El trasvase es una forma de colonización que permite que unos se apropien de los recursos naturales de los otros. Si yo para desarrollarme necesito utilizar recursos que no tengo, tendré que ir a expoliar a las poblaciones que sí que los tienen. Esto es una guerra de guante blanco.

Habrá quien le tache a usted de insolidario...

Los regantes se venden muy bien, hay que reconocerlo. El SCRATS, que hace muy buena propaganda, presenta a los regantes como las víctimas, cuando en realidad son los verdugos. Ellos dicen que la naturaleza les maltrata para justificar su hidro colonización. Pero vamos a hablar claro: los ricos son ellos y los pobres somos nosotros. Y nos siguen quitando recursos a los pobres para dárselos a los más ricos. Ya cuando se puso en marcha el Trasvase, el PIB del Levante era infinitamente superior al de Castilla-La Mancha o al de Extremadura. ¡Vaya concepto de solidaridad!

En Murcia también aseguran que utilizan el agua del Tajo para beber. ¿Qué hay de cierto?


Hace cosa de dos o tres años, el presidente de la Confederación de Segura se vanagloriaba porque tenían en el abastecimiento humano asegurado para más de veinte años. ¡Y es que en realidad es así! Pero en la cuenca del Segura se está haciendo algo que no pasa en toda Europa: primero utilizan el agua para regar y, si sobra algo, se da de beber a la gente. Esto es algo de lo que se están dando cuenta incluso muchos murcianos, que están siendo utilizados por el SCRATS para su beneficio propio. Ahora se les empieza a caer la careta.

¿La Comunidad de Madrid está haciendo todo lo posible para preservar la salud del Tajo?

Madrid debería controlar sus vertidos al Tajo porque seis millones y medio de personas vierten sus deshechos a un arroyo que lleva 6 ó 7 metros cúbicos por segundo. Eso supone que el río está sometido a una presión al menos diez veces superior que el Sena en París, donde hay 20 millones de habitantes pero el caudal medio del río es de unos 600 metros cúbicos por segundo. La desproporción es brutal.

Vamos a intentar acabar con algo de esperanza. ¿Por dónde pasa la solución para el Tajo?

El Tajo es el río más maltratado de Europa occidental pero se puede recuperar con voluntad política. Los políticos tienen que hacer examen de conciencia, reconocer sus pecados y hacer propósito de enmienda.




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